Técnicas de estudio que funcionan, y las que no
Casi todas las listas de técnicas de estudio recomiendan todo por igual. No es así. Unas pocas técnicas tienen efectos grandes y repetidos, varias tienen efectos pequeños, y dos de las más populares no tienen prácticamente ninguno — y eso es lo que más importa, porque ahí es donde se va el tiempo.
Dos técnicas cargan con casi todo el efecto. El resto son decimales.
Las dos que sostienen el resultado
Autoevaluarse y espaciar las sesiones. La práctica de recuperación y la práctica distribuida son las dos técnicas que quedan por delante en revisión tras revisión, en distintas materias, edades y tipos de material.
Todo lo demás en esta página vale menos que hacer bien estas dos. Si solo tienes energía para cambiar una cosa en tu forma de estudiar, gástala aquí.
Las que merece la pena añadir
Explicar por qué. Preguntarte por qué algo es cierto y cómo se conecta con lo que ya sabes supera de forma fiable al aprendizaje plano. Funciona porque obliga al material a entrar en una estructura en lugar de en una lista.
Mezclar tipos de problema. Hacer veinte ejercicios iguales seguidos parece eficiente y te entrena a reconocer el patrón en vez de a resolver el problema. Mezclados resulta más incómodo, se practica peor y se examina mejor.
Soluciones resueltas, pero pronto. Con material nuevo, estudiar una solución completa rinde más que pelearse con un problema en blanco. Eso se invierte en cuanto tienes la base: a partir de ahí, la pelea es la parte útil.
Las dos que no funcionan
Subrayar. Estudiado muchas veces, con un efecto cercano a cero sobre el rendimiento posterior. Da sensación de estar trabajando y es sobre todo una forma de leer haciendo algo con la mano.
Releer. Lo mismo, y es la conducta de estudio más extendida que existe. Produce familiaridad, que el cerebro confunde con conocimiento sin dificultad, hasta que hay que producir el material desde cero.
Ninguna de las dos es dañina en sí. Lo caro es que se comen las horas que necesitaban la recuperación y el espaciado.
Los estilos de aprendizaje no existen
La idea de que eres un aprendiz visual, auditivo o kinestésico y de que deberías estudiar en consecuencia se ha comprobado de forma directa y repetida. Ajustar la enseñanza al estilo declarado no mejora los resultados.
Se mantiene porque la preferencia sí es real: la gente prefiere de verdad ciertos formatos. Lo que la preferencia no hace es predecir de qué se aprende. Ajusta el formato al material: diagramas para estructuras, ejemplos resueltos para procedimientos, explicar en voz alta para argumentos.
Cómo cambiar de verdad lo que haces
Un cambio, en una asignatura. Coge la que más carga tenga, sustituye la relectura por recuperación a libro cerrado y deja todo lo demás igual durante tres semanas.
Rediseñar el sistema entero en un fin de semana es en sí mismo una forma de procrastinación, y es la que más se parece a progresar.
FAQ
¿Cuáles son las técnicas de estudio más eficaces?
Autoevaluarse de memoria y espaciar las sesiones en el tiempo. Estas dos tienen efectos grandes y repetidos en distintas materias. Buenos complementos son explicar el porqué, mezclar tipos de problema y usar ejemplos resueltos con material nuevo.
¿Sirve de algo subrayar?
Apenas. Se ha estudiado repetidamente y el efecto sobre el rendimiento posterior es cercano a cero. Lo caro no es subrayar, sino las horas de estudio que le quita a las técnicas que sí funcionan.
¿Existen los estilos de aprendizaje?
La preferencia existe; el beneficio no. Ajustar la enseñanza a un estilo visual, auditivo o kinestésico declarado no mejora los resultados. Es más útil ajustar el formato al material.
¿Cuántas técnicas debería cambiar a la vez?
Una, en una asignatura, durante tres semanas. Reconstruir todo el sistema de estudio de golpe parece productivo y es una de las formas más convincentes de no estudiar.
Sea cual sea la técnica, sigue teniendo que caber en un calendario. majored reúne asignaturas, horarios, entregas y exámenes en un solo sitio, con un temporizador de concentración para las sesiones. Nativo en Mac, iPad y iPhone.